Visualizando una a una las imágenes y recopilando lo que en el año 83 se vivió ,periodistas que sin saber que terminarían sin vida, fueron en busca de la información.
Nadie se imagina el dolor de aquellos familiares al reconocer los cuerpos ,al aclamar justicia, justicia que hasta el día de hoy se espera.
Padres sepultando a sus hijos, periodistas transmitiendo en vivo su dolor , al ver a sus colegas en estas condiciones y conformándose con saber que así es el oficio y que entregaron todo.
Multitudinario adiós, despiendo a los voceros del pueblo, con decenas de flores o sentidas oraciones que no son suficientes para tanta entrega.
