domingo, 28 de junio de 2015

''El trágico noviembre de Barrios Altos''

La noche del 3 de noviembre del año 1991, se convirtió en un fatídico y sangriento escenario que remecería el antiguo distrito de Barrios Altos, para ser más exactos el 840 de Jr. Huanta, donde el heladero de D’Onofrio Filomeno León León (utilizaba también el seudónimo de Óscar) y Manuel Ríos Pérez, organizaron una “gran pollada bailable” donde los boletos tenían el valor de S/2.50 que alrededor de las 10:15 pm sería el precio de su muerte.

Filomeno León y Manuel Rúos, organizadores de la pollada.
FUENTE: CARETAS.

 
Tarjeta de invitación.
FUENTE: CARETAS.



Todo iba quedando listo para esta actividad pro bolsillo, ya a las 9:30 am aproximadamente se iba instalando la mesa donde se vendería la cerveza, además se improvisaba un baño protegido por un paño de plástico y se colocaba la parrilla atendida por Ríos y su hijo Javier de 9 años.


Patio de la quinta donde se realizó la fatal pollada.
FUENTE: DIARIO EXPRESO.

Javier Ríos Rojas, hijo del organizador del evento
y víctima de 9 años.
FUENTE: DIARIO EXPRESO.




En el segundo piso de esta vieja casona, también se organizaba otra pollada, cerca ya a las 10 de la noche Rosa Rojas Borda, mujer de Manuel Rìos, se retiró al 106 (lugar donde era inquilina junto a su familia) para darle de lactar al último de sus hijos.

Lugar del crimen, casona de Jr. Huanta 840-Barrios Altos
FUENTE: CARETAS

Tardó de unos 10 a 15 minutos en retornar, y con lo que se encuentra es realmente un cuadro de espanto, su esposo y los invitados a su evento yacían en un gigantesco charco de sangre.

Y es que ocho hombres que abordaban dos camionetas, una de marca “Cherokee”y la otra “Mitsubishi” tenían claro su objetivo al ingresar, seis de ellos y dos con pasamontañas al parecer los cabecillas, al lugar de los hechos, asesinando a 16 personas  con varios impactos de bala, siendo encontrados después 111 casquillos y 39 proyectiles.

Víctimas de la masacre
FOTOGRAFÍA: GILMAR PEREZ
FUENTE: CARETAS


















Lo que es más que evidente concluir que esta balacera, en suma, fue intensa y, sin embargo, no la escucharon los vecinos del segundo piso del inmueble o la señora Rojas Borda, en una habitación a 15 metros del patio. La música fuerte puede ocultar muchos ruidos pero no el estampido de armas de guerra.

Lo más increíble de esta terrible historia, es que a unos escasos metros del lugar de los hechos está ubicada la puerta lateral de la 25a comandancia policial.

Croquis que muestra lo que algunos de los testigos confirman:
Asesinos siguieron una ruta que los hizo pasar por la esquina
del local policial,
FUENTE: DIARIO EXTRA.



El reportero gráfico de "Caretas" el señor Gilmar Pérez, confiesa que iniciaba su carrera como fotógrafo y era la primera vez que le comisionaban cubrir una masacre, que la magnitud de los hechos eran impresionantes y tristes, aclara que él no tuvo acceso al interior del solar, pero que estuvo presente en el levantamiento de los cadáveres cuando se acercó el fiscal. Relata también que el gobierno de turno quiso minimizar lo ocurrido ya que "La Corte Interamericana de Derechos Humanos" se encontraba en nuestro país y que en ese contexto, se trató de tapar los sucesos que rápidamente salieron a la luz.



Levantamiento de cadáveres para ser trasladados a la Morgue
FOTOGRAFÍA: GILMAR PEREZ
FUENTE: CARETAS



















                                   Testimonio de Gilmar Pérez-reportero gráfico de la revista ''Caretas''


Las polladas se habían convertido en un método de recaudación de fondos para organizaciones de fachada de Sendero, por lo tanto, no era tampoco imposible qué la reunión en Barrios Altos tuviera alguna vinculación con esta organización o que los asistentes fueran simpatizantes de esta. Más aún, fuentes policiales aseguran que se encontraron en el interior del 101 (lugar que habitaba León León) seis ejemplares de El Diario, la publicación clandestina de Sendero, pero tal versión nunca fue comprobada.

 En la cercanías del lugar donde se cometió la barbarie no solo están el Congreso, sino que siempre se ha sospechado que por allí deberían haber ''bases de apoyo'' y refugios del terrorismo, ya que por antecedentes del descubrimiento de dos casas en Monterrico(donde se escondía Abimael Guzmán) en las proximidades del Cuartel General del Ejército, se dio con la teoría que Sendero busca escondites en la vecindad de instalaciones militares y policiales por considerar que son los menos sospechosos.

Sin embargo investigaciones posteriores tanto de una comisión del Senado como del periodismo independiente hicieron posible la identificación de los autores de este caso, varios oficiales y sub alternos del ejército reunidos en el llamado ''Grupo Colina'', un equipo de aniquilamiento dirigido por el mayor Santiago Martín Rivas y sub-oficiales: Nelson Carbajal García, Juan Sosa Saavedra y Hugo Coral Goicochea, subordinados del asesor del servicio de inteligencia nacional, el ex capitán del ejército Vladimiro Montesinos Torres y el general Julio Salazar, donde una de las hipótesis que se plantea es que erróneamente pensaron que dentro de la pollada se encontraban militantes de Sendero Luminoso y el ''Grupo Colina'' los asesinaría por tal, se sumó el caso de los estudiantes asesinados en la 'Cantuta'' y  fueron procesados y penados, pero una ley de amnistía aprobada por el congreso en Junio de 1995 hizo que Martín Rivas y siete acusados obtuvieran la libertad justo cuando la jueza Antonia Saquicuray iniciaba una investigación judicial por el caso ''Barrios Altos'' y resolvió que la ley de amnistía no era aplicable a las los procesados por la masacre, pero el caso se archivó.

La coordinadora nacional de los DDHH en Junio, de ese mismo año presentó una denuncia por el caso Barrios Altos ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA, la cual afirmaba que se habían violado los derechos a la vida, integridad física, libertad individual, garantías judiciales, entre otros.



                          Documental realizado por Bruno Olazabal sobre la ''Masacre en los Barrios Altos''

Portada del periódico ''Extra'' después de la matanza
FUENTE: DIARIO EXTRA

Portada de la revista ''Caretas'' días posteriores a la desgracia
en los Barrios Altos
FUENTE: CARETAS

En la prensa se le conocía a este sangriento caso como ''La Matanza Pollada'', días antes que se presenten las investigaciones preliminares y con los nombres de los militares que habían perpetrado este asesinato (ya mencionados antes), el entonces presidente Alberto Fujimori da el autogolpe de Estado, el ejército toma el congreso y las pruebas desaparecen, las esperanzas de las víctimas se desvanecieron y los recuerdos como hasta el día de hoy se presentaban con mayor frecuencia y dolor.

''Son muchas familias, son muchos niños, son muchas mujeres, son muchos hombres, son muchos ancianos que han fallecido, que han muerto, que los han asesinado. Estos 30 años no es nada''- sentencia Rosa Rojas Borda.



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